31 de agosto de 2016

Gísli Guðjónsson: Una reflexión personal sobre la teoría de Eysenck acerca de las causas y las curas de la criminalidad

El próximo 16 de Septiembre, en el marco de la V jornada de la AIIDI, en el Hotel Subur Marítim de Sitges (Barcelona), a las 9 de la mañana, el Dr. Guðjónsson ofrecerá una conferencia titulada "Hans Eysenck’s theory on the ‘causes’ and ‘cures’ of criminality. A personal reflection".


Gísli Guðjónsson es uno de los máximos referentes en el mundo académico de la Criminología y la Psicología Forense.


En 1982 acuñó el término "síndrome de desconfianza en la memoria" que explica, al menos parcialmente, el fenómeno de las falsas confesiones. También es autor de la Escala de Sugestionabilidad de Gudjónsson, que mide lo susceptible que es alguien a la coerción durante un interrogatorio.



Autor de más de 400 publicaciones académicas, ha sido colaborador habitual de varias policías y Ministerios del Interior alrededor del mundo.

Aprovechando que este año hace 20 que la SEIDI (la precursora de la AIIDI) fue constituida, con la asistencia del propio Eysenck, y también que el año que viene se cumplirán los 20 años de su deceso, desde la organización consideramos que sería interesante poder contar con alguien que explicara de primera mano como era trabajar con él. El Dr. Gudjónsson fue uno de sus mejores colaboradores, especialmente en el campo del comportamiento antisocial. Una colaboración que se plasmó en un libro publicado en 1989 y titulado "The Causes and Cures of Criminality". Un clásico en el campo del comportamiento antisocial.

¡Desde aquí os invitamos a que asistáis a la V Jornada y también a la conferencia del Dr. Gudjonsson!

Dr. David Gallardo-Pujol
Coordinador del Comité Organizador de la V Jornada AIIDI
Facultat de Psicologia
Universitat de Barcelona

20 de mayo de 2016

ANUNCIO: Jornada de la AIIDI 2016

Estimados compañeros y simpatizantes de la AIIDI:

Desde el comité organizador de la jornada de la AIIDI 2016 estamos muy contentos de anunciaros que ya tenemos las fechas definitivas y el sitio para la realización de la jornada de este año.

Aprovechando que este año se cumplen los 20 años de la constitución de la SEIDI (precursora de la AIIDI) en Barcelona, la jornada se realizará en la cercana localidad de Sitges, los días 15 y 16 de septiembre.

Además, durante los días previos (del 13 al 15 de Septiembre) se celebrará una Summer School de la EAPA (la Asociación Europea de Evaluación Psicológica) con los últimos avances en evaluación de las diferencias individuales, especialmente orientada a estudiantes de máster y doctorado.

La conjunción de estos dos eventos en un mismo sitio y durante días consecutivos persigue acercar un poco campos que a pesar de ser muy cercanos, a veces miran en direcciones diferentes.


Próximamente os daremos más detalles sobre el programa y las opciones de viaje y alojamiento.

¡Esperamos veros pronto en Sitges!

Dres. David Gallardo-Pujol y Antonio Andrés-Pueyo en representación del comité organizador de la jornada de la AIIDI 2016

20 de abril de 2016

Vicente Pelechano en el recuerdo (por Wenceslao Peñate)

El fallecimiento de Vicente Pelechano es una de esas noticias que uno nunca quisiera escuchar. Se va el académico, el científico, el formador, el editor de tantas publicaciones. Se va la mejor representación de la versatilidad intelectual, de la constancia y el esfuerzo como claves del desarrollo del conocimiento. Se va la fuente de inspiración de muchos colegas que hoy día prestigian nuestra profesión. Se va la pasión por el conocimiento. Se va un gran amigo.

Es imposible entender la psicología española de hoy día sin la aportaciones del profesor Pelechano. El germen de personas como Mira, Germain, Pinillos o Yela tuvo en él ese salto necesario para consolidar un modo científico de hacer psicología. En esos momentos de los años setenta y ochenta donde se empezaba a consolidar los estudios de psicología (con la aparición de los primeros planes de estudios enteramente psicológicos y las primeras facultades de psicología), Desde las distintas  universidades en las que impartió docencia (Valencia, Complutense, Autónoma, La Laguna) su aportación fue fundamental para imprimirle a esta profesión un carácter de ciencia positiva, evitando que la psicología fuera por unos derroteros y no por otros (sólo hay que mirar lo que pasó con nuestros vecinos franceses o italianos). Resulta melancólicamente apasionante imaginar a aquel joven e impetuoso profesor recién llegado de la Max Planck hablando de diseños de investigación, de experimentación, de análisis de datos… toda una novedad para muchos en esos momentos.

De ese impulso tenemos un sinnúmero de monografías y artículos científicos que supusieron, con frecuencia, el inicio de los diferentes derroteros que la psicología española iba a desarrollar posteriormente con brillantez: la psicología de la personalidad y su modelo de parámetros, sus estudios sobre evaluación y diagnóstico psicológicos, los primeros textos sobre psicología fisiológica, la terapia de conducta, psicología comunitaria, psicología de la salud… resulta complicado resaltar una contribución específica (aunque la impronta de la monografía “Personalidad y Parámetros. Tres escuelas y un modelo” sea difícil de evitar). La dirección de numerosos proyectos de investigación. La fundación de la primera revista en modificación de conducta en 1975 (Análisis y Modificación de Conducta). La dirección de incontables tesis doctorales, incluyendo la dirección de las primeras tesis sobre terapia de conducta, psicología cognitiva, evaluación psicológica, psicología comunitaria o psicología de la salud. La organización de los primeros eventos y congresos con participación internacional de destacadas figuras mundiales, como el congreso internacional de psicología celebrado en Alicante en 1981, donde logró reunir, de manera impensable en aquellos momentos, a personalidades de la talla de Johannes Brengelmann, Joseph Cautela, Hans Eysenck, Michael Mahoney, Donald Meichenbaum o Joseph Wolpe.

Esas contribuciones no se han hecho alejadas de su compromiso institucional con la universidad. Además de sus compromisos docentes (aportando una visión única de materias como psicología de la personalidad, de las diferencias individuales, evaluación psicológica, terapia de conducta, psicología de la salud…), ha participado en incontables tribunales de tesis doctorales y ha participado en los concursos de acceso al funcionariado de gran parte de aquellos que vinieron a consolidar después esta perspectiva científica de los estudios de psicología.

A pesar de un desarrollo tan prolifero, con todo, su mayor aportación era en el trato cotidiano, en el día a día (cuando era ‘Vicente’). No había nada más enriquecedor que una charla con él, y si esa charla era ‘improvisada’, sin formar parte de las reuniones del equipo investigador, entonces salía el genio, el personaje creador. Sus palabras eran verdaderos heurísticos. En lugar de discutir y exponer nuestras posiciones, lo que a uno le nacía era tomar notas sin parar. Es verdad que no daba tregua y cualquier argumentación debía estar bien fundamentada, pero más de una vez nos atrevimos a decir alguna tontería con la única finalidad de seguirle escuchando (por cierto, cómo le molestaba la gente que hablaba de ‘oídas’). Como a él le gustaba decir, hay conocimientos que se expanden horizontalmente y otros verticalmente. No denostaba los primeros, pero te hacía profundizar en cada uno de ellos: era frecuente que de esas charlas te fueras con unas cuantas monografías a casa y una cita (‘para ayer…’) para seguir debatiendo. Si aguantabas su ritmo, si aceptabas el reto, el resultado no era sólo un cambio en el nivel de conocimientos, sino en el modo en el que estructurabas y analizabas ese conocimiento. Y ya no podías volver atrás.

Las aportaciones del profesor Pelechano representan sin duda  una deuda impagable para la psicología académica, científica y profesional española. Los que hemos tenido el enorme privilegio de contar con su amistad sentimos que esa deuda no tiene límites, porque, esté donde esté, no paramos de sentir la protección de su sabiduría.


Hasta siempre Vicente, descansa.